sábado, 14 de enero de 2012

Prisionero alucinado

En estos aleteos de mar
En los que me debato
En este sinsentido de lobo herido
Que aúlla en las oquedades
De este destino que persigo
Prisionero alucinado
Que con dentelladas destroza
Los fantasmas cabalgantes
Que le horrorizan
Retratos de infancia
Ondean el horizonte
Vuelan incesantes en mis desprecios
Vuelan
Hacia la muerte que llama
No me detengo 

Espejos

Aleja a los que lastiman
Tu tierra con su lodo
A los que murmuran de ti
En la picota pública
Húyeles como a la peste
Que impregna las carnes
Con su olor nauseabundo
Chúpales la sangre
Somete sus pasiones
A tu estricta disciplina
Enséñales con el látigo
Quién es su amo
Sé que lo harás bien
Te conozco
La sangre que corre por tus venas
No es cobarde
Tortura desgarra somete
Pero antes de escuchar
Mis sabios consejos
Pregúntale al espejo
Él responderá
Si después de escucharme
Te queda algo de cordura

Las caperucitas actuales

Somos lobos
Que danzamos con la luna
En medio del fuego                   
En medio de aullidos desesperados
En noches lacónicas
En las que caperucitas hambrientas
Rompen en la espesura de la selva
Nos persiguen
Nos acosan en los caminos
Las abuelas tampoco esperan en cama
La cena de las nietas
Ellas también visten
De rojo carmesí
Los sonidos amantes de su taconeo
Nos estremecen
Y la tierra cósmica
Se llena de gotas de lluvia
Caperucitas y abuelas
Con vaginas dentadas
Y movimientos voluptuosos 
Nos acorralan con ojos incendiarios
Hemos perdido la condición de lobos
Ni  las caperucitas ni las abuelas
Se asustan con nuestros aullidos

jueves, 5 de enero de 2012

La tarde cenicienta

La tarde cenicienta
Va muriendo con un llanto rebelde
Golpea con furia el pavimento
Las casas de madera y zinc
Los árboles
Se pronuncian en medio de la tempestad
Que vuelve a descolgarse
Cae como un velo sobre la ciudad apagada
Sobre las calles solitarias
Un hombre gris
Se acompasa con la lluvia
Y el relampaguear de los truenos
Rompe su monótono andar

Ulises

Hilvano
Tejo los recuerdos
Y deshilvano los olvidos
Como hojarascas caen
Mueren en primavera los sueños tejidos
Con tus labios azules los recobro
Recojo las hebras de las heladas ausencias
Y vuelvo a contar los días y los años
Desde una mecedora mis ojos contemplan las distancias
Mientras los dedos entrecruzan los hilos de la lejanía
Esperando
Hilo y deshilo
Hago tiempo
Mientras Ulises regresa

Ulises

Hilvano
Tejo los recuerdos
Y deshilvano los olvidos
Como hojarascas caen
Mueren en primavera los sueños tejidos
Con tus labios azules los recobro
Recojo las hebras de las heladas ausencias
Y vuelvo a contar los días y los años
Desde una mecedora mis ojos contemplan las distancias
Mientras los dedos entrecruzan los hilos de la lejanía
Esperando
Hilo y deshilo
Hago tiempo
Mientras Ulises regresa

Anónima Existencia

Se crispan mis dedos
Y este almácigo de barro
De tierra negra
De polvo amargo
De gritos engrillados
Y quimeras desandadas
Se levanta
Con los rostros
De los que me siguen
Con el sudor
De los que mueren
Sin nacer
Y los que viviendo
Lo hacen como muertos
Con todos ellos
Vengo a pronunciarme
A maldecir
Por la anónima existencia

Tu lengua

Tu lengua danzarina
Táctil
Blanda
Juega a ser huracán
Viento
Brizna
Brasa
Entonces mi cuerpo
Se hace espacio
Para tu lengua danzarina
Táctil
Blanda